Zara: de repartir camisas a los 14 años a abrir la primera tienda en A Coruña
Antes de Inditex hubo un chico que dejó la escuela para trabajar en una camisería de A Coruña. Estos son los primeros pasos de Amancio Ortega, y lo que aprendió en ellos.
Aprender el oficio desde dentro
Amancio Ortega dejó los estudios a los 14 años y empezó a trabajar de repartidor en la camisería Gala, un negocio de A Coruña que hacía camisas a medida y las llevaba a domicilio. Después pasó a la mercería La Maja, donde empezó de recadero y acabó de dependiente.
En esos años vio de cerca las dos mitades del negocio: cómo se hace una prenda y cómo se vende. Y vio el problema de siempre en el comercio: entre que se diseña algo y llega a la tienda pasa demasiado tiempo.
Un taller en casa
En 1963 fundó Confecciones GOA, sus apellidos al revés, con su primera mujer, Rosalía Mera. Empezaron cosiendo batas y albornoces en su propia casa para venderlos a otras tiendas. Fabricar ellos mismos les daba algo que casi nadie tenía: control sobre el tiempo.
La primera tienda
En 1975 abrieron la primera tienda Zara en la calle Juan Flórez de A Coruña. La idea que luego haría famoso al grupo ya estaba ahí: fabricar cerca, producir poco de cada cosa y reponer rápido lo que se vende.
Controlar la fábrica y la tienda a la vez le permitía reaccionar antes que nadie.
Qué se lleva un fundador de hoy
- Trabajar en el sector antes de montar tu negocio es una escuela que no se paga.
- Empezar pequeño y en casa no es un problema: es una forma de aprender barato.
- La ventaja no siempre es el producto: a veces es la velocidad.