Mango: del puesto de camisas en un mercadillo de Barcelona a la tienda del Paseo de Gracia
Isak Andic llegó a Barcelona desde Estambul siendo un adolescente. Empezó vendiendo camisas en un mercadillo. En 1984, con 31 años, abrió su primera tienda y le puso el nombre de una fruta.
Empezar con lo que había
Isak Andic nació en Estambul y llegó a Barcelona con su familia a finales de los años sesenta. Un año después, con 17 años, ya vendía camisas a las tiendas de la ciudad. No tenía capital ni contactos, pero conocía bien el producto y a quién gustaba.
Su primer escaparate fue un puesto en el mercadillo de Balmes. Luego vinieron más puestos, tiendas en las galerías de la calle Portaferrissa y del Portal de l'Àngel, y una tienda de vaqueros en La Rambla. Cada paso era pequeño, pero le enseñaba qué se vendía y qué no.
La primera tienda con nombre propio
En 1984, con 31 años, abrió en el Paseo de Gracia la primera tienda Mango. El nombre lo sacó de una fruta que había descubierto en unas vacaciones en Filipinas: corto, fácil de recordar y sin traducción necesaria.
Al año siguiente ya tenía cinco tiendas en Barcelona y una en Valencia. En 1992 eran cien por toda España. El puesto del mercadillo se había convertido en una marca.
El mercadillo fue su escuela: le enseñó qué quería la gente antes de gastarse un duro en un local.
Qué se lleva un fundador de hoy
- Empieza pequeño y aprende del cliente antes de invertir en grande.
- Un buen nombre es corto, se recuerda y funciona en cualquier idioma.
- Cada escalón (puesto, galería, tienda) sirve para probar el siguiente.