Camper: cuatro generaciones de zapateros en Inca y una marca que conquistó el mundo desde Mallorca
En 1877 un zapatero de Inca viajó a Inglaterra y volvió con las primeras máquinas de coser zapatos de la isla. Casi un siglo después, su nieto fundó Camper.
Unas máquinas que cambiaron un pueblo
A finales del siglo XIX, Inca era un pueblo de zapateros. En 1877, Antonio Fluxà, al que en el pueblo llamaban «Mestre», viajó a Inglaterra y volvió con las primeras máquinas de coser zapatos que llegaron a Mallorca. Con ellas abrió la primera fábrica de calzado de la isla.
Una marca nueva con oficio viejo
En 1975, su nieto, Lorenzo Fluxà, fundó Camper. Venía de una familia que llevaba casi cien años haciendo zapatos, pero quería otra cosa: un calzado cómodo, con personalidad y pensado para una nueva generación.
La marca se diseñó y se sigue desarrollando en Inca. Uno de sus modelos, las Pelotas, inspirado en las suelas de las zapatillas antiguas, fue un éxito tan grande que ayudó a que la facturación pasara de 45 millones de euros en 1997 a 151 millones en 2001.
El oficio lo heredó. La marca la creó él.
Qué se lleva un fundador de hoy
- El oficio de tu familia puede ser la base de algo completamente nuevo.
- Invertir en la mejor maquinaria de tu tiempo te pone por delante.
- No hace falta estar en una gran ciudad para crear una marca global.