Nike: el entrenador, el corredor y las zapatillas que vendían desde el maletero del coche
Antes de ser Nike, fue Blue Ribbon Sports: un corredor recién licenciado y su antiguo entrenador vendiendo zapatillas japonesas en las pistas de atletismo de Oregón. Una gofrera hizo el resto.
Un distribuidor sin tienda
Phil Knight había corrido en el equipo de la Universidad de Oregón. En 1964 fundó con su antiguo entrenador, Bill Bowerman, una pequeña empresa, Blue Ribbon Sports, para vender en Estados Unidos las zapatillas japonesas Onitsuka Tiger.
No tenían tienda. Knight metía las cajas en el coche y las vendía en las competiciones de atletismo de la zona, directamente a los corredores. Sabía lo que necesitaban porque él había sido uno de ellos.
La suela de la gofrera
Bowerman era un entrenador obsesionado con que sus atletas corrieran más ligeros. Buscando una suela con mejor agarre, se fijó en la gofrera de su cocina y la usó para dar forma a una suela de dibujo cuadriculado. Esa idea acabaría en las primeras zapatillas propias de la marca.
En 1971 la relación con el proveedor japonés se rompió. Tuvieron que fabricar las suyas, las llamaron Nike, como la diosa griega de la victoria, y estrenaron el logo que hoy reconoce todo el mundo.
Vendían a corredores porque eran corredores. No había mejor estudio de mercado.
Qué se lleva un fundador de hoy
- Vender algo que conoces por dentro te da ventaja desde el primer día.
- Distribuir un producto ajeno es una buena escuela antes de hacer el tuyo.
- Depender de un solo proveedor es un riesgo: tarde o temprano hay que tener lo propio.