Leroy Merlin: de vender lo que sobró de una guerra a llenar España de bricolaje
En 1923, un matrimonio del norte de Francia montó una tienda con lo que había dejado el ejército estadounidense tras la Primera Guerra Mundial. Cien años después, su apellido está en tiendas de medio mundo.
Lo que sobró de una guerra
Tras la Primera Guerra Mundial, el ejército estadounidense dejó en Francia enormes cantidades de material. En 1923, Adolphe Leroy y Rose Merlin vieron ahí un negocio: abrieron una tienda, «Au Stock américain», para vender esos excedentes.
A partir de 1930 empezaron a vender también muebles y materiales de construcción recuperados de antiguos cuarteles y de fábricas cerradas. Sin saberlo, estaban entrando en el negocio de la reforma y la casa.
El servicio como ventaja
En 1960 la empresa adoptó el nombre de Leroy Merlin. Una de sus apuestas fue llevar los pedidos a casa sin cobrar el transporte, algo poco habitual entonces. No era el producto más barato: era la compra más cómoda.
La cadena llegó a España en 1989. Hoy forma parte del grupo Adeo, controlado por la familia Mulliez, que también es dueña de marcas como Obramat.
No inventaron un producto: vieron una oportunidad donde otros veían chatarra.
Qué se lleva un fundador de hoy
- Las oportunidades aparecen donde el mercado cambia de golpe.
- Un buen servicio puede ser tu diferencia aunque el producto sea el mismo que el de otros.
- Crecer paso a paso, de un nicho a otro, también es una estrategia.