Nutella: la crema que nació porque en la posguerra no había cacao
En la Italia de 1946 el cacao era un lujo. Pietro Ferrero, pastelero de Alba, tenía algo que sobraba en su tierra: avellanas. Las mezcló con el poco cacao que había y creó un dulce que acabaría en medio mundo.
Hacer mucho con poco
Al acabar la Segunda Guerra Mundial, el cacao era escaso y caro en Italia. Pietro Ferrero tenía una pastelería en Alba, en el Piamonte, una zona famosa por sus avellanas. Si faltaba cacao, pensó, habría que usar lo que sí había.
En 1946 vendió la primera tanda de Giandujot: una pasta de avellanas con un poco de cacao, prensada en bloques y envuelta en papel de aluminio. Se cortaba en rebanadas y se ponía sobre el pan.
De bloque a crema
En 1951 la empresa sacó una versión más blanda, para untar, con el nombre de Supercrema. Años después, una ley italiana prohibió los nombres con superlativos como «super» en los productos. Había que buscar otro nombre.
En 1964, Michele Ferrero, el hijo de Pietro, afinó la receta y la lanzó como Nutella. El resto es historia de los desayunos.
La escasez obligó a inventar. Y el invento acabó siendo mejor que el original.
Qué se lleva un fundador de hoy
- Cuando te falta algo, mira qué te sobra a ti y no a los demás.
- Un producto puede cambiar de forma (de bloque a crema) sin cambiar de idea.
- Un cambio obligado, como el nombre, puede acabar siendo tu mejor decisión.